Epilepsia
Nuevo protocolo para agilizar la atención de las urgencias epilépticas en Cataluña
El protocolo comenzará a probarse este septiembre y busca reducir los tiempos de atención de 16 a 2 horas.

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Los hospitales Vall d’Hebron y Bellvitge pondrán en marcha este mes de septiembre una prueba piloto para mejorar la atención a los pacientes que sufran una crisis epiléptica grave. El nuevo protocolo, denominado ‘código crisis’, pretende reducir de forma drástica los tiempos de espera y facilitar que estas personas reciban atención especializada lo antes posible.
La iniciativa tendrá una duración inicial de seis meses y contará también con la participación del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) y de los hospitales de Viladecans y Mollet. Si los resultados son positivos, el objetivo es extender posteriormente este modelo al resto de hospitales y establecer unos criterios de atención comunes en todo el territorio.
El funcionamiento será similar al de otros protocolos de emergencia, como el ‘codi ictus’. Cuando el SEM reciba una alerta que cumpla los criterios establecidos, podrá contactar directamente con el equipo especializado del hospital de referencia. Así, se pretende evitar que el paciente tenga que pasar primero por centros que no dispongan de los recursos necesarios y agilizar su llegada a unidades con atención neurológica especializada.
Actuar lo antes posible es clave para evitar daños permanentes
El tiempo es especialmente importante en las crisis que se prolongan durante varios minutos. Cuando una convulsión no se detiene, aumenta el riesgo de complicaciones y puede ser necesario administrar diferentes tratamientos para controlarla. En los casos más graves, el paciente puede acabar necesitando sedación e ingreso en una unidad de cuidados intensivos.
Otro de los puntos clave será facilitar el acceso urgente a pruebas como el electroencefalograma, que permite detectar si la actividad epiléptica continúa aunque las convulsiones visibles hayan desaparecido. Los especialistas consideran que reducir la espera para realizar esta prueba puede mejorar el diagnóstico y permitir iniciar antes el tratamiento adecuado.
El nuevo circuito establecerá también criterios para identificar los casos que requieren una actuación inmediata, como las crisis prolongadas o aquellas situaciones en las que el paciente no recupera la conciencia. La coordinación entre el SEM y los hospitales permitirá que los equipos médicos conozcan el caso antes de la llegada del paciente y puedan preparar la atención necesaria.
En Cataluña hay actualmente entre 50.000 y 70.000 personas con epilepsia, aunque solo una parte necesita asistencia urgente. La prueba piloto pretende centrarse en los episodios más graves y comprobar si es posible reducir los tiempos de atención de las actuales 16 horas de media hasta alrededor de dos.
El proyecto, pionero en Cataluña, permitirá evaluar durante seis meses si este modelo mejora la respuesta ante las emergencias epilépticas y puede convertirse después en un protocolo común para toda la red sanitaria catalana.
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