Fertilidad
Un estudio relaciona los ultraprocesados con peor fertilidad y desarrollo del embrión
La calidad del semen puede verse afectada por el bajo valor nutricional de estos alimentos o la exposición a compuestos químicos.

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El consumo elevado de alimentos ultraprocesados antes de la concepción puede afectar negativamente tanto a la fertilidad como al desarrollo temprano del embrión, así lo revela un estudio realizado en Países Bajos publicado en la revista científica Human Reproduction, la revista de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología.
La investigación, basada en datos de más de 800 mujeres y 650 hombres, concluye que una dieta rica en este tipo de productos se asocia con efectos diferenciados según el sexo: en las mujeres, con un menor crecimiento embrionario en las primeras semanas del embarazo; y en los hombres, con una reducción de la fertilidad.
Impacto en el desarrollo embrionario
Los resultados muestra que una mayor ingesta de ultraprocesados por parte de la madre durante el periodo periconcepcional, es decir, antes y al inicio del embarazo, se relaciona con embriones de menor tamaño en las primeras semanas de gestación.
En concreto, los investigadores observaron una relación en el crecimiento del embrión y en el volumen del saco vitelino, una estructura clave para el suministro de nutrientes al embrión en las fases iniciales. Aunque estas diferencias tienden a disminuir a medida que avanza el primer trimestre, los autores advierten que podrían tener implicaciones en la salud a largo plazo del bebé.
Menor probabilidad de concepción en hombres
En el caso de los hombres, el estudio identifica una relación entre un mayor consumo de ultraprocesados y una menor probabilidad de lograr un embarazo en un periodo de corto tiempo. Además, se detectó un mayor riesgo de subfertilidad entre aquellos con dietas más ricas en estos productos, es decir, que tardan más de 12 meses en concebir o necesitar técnicas de reproducción asistida
Los investigadores sugieren que este efecto podría estar relacionado con una peor calidad del semen, influida por factores como el bajo valor nutricional de estos alimentos o la exposición a compuestos químicos presentes en su envasado.
Un problema creciente
Los alimentos ultraprocesados como azúcares, grasas saturadas, sal y aditivos, representan ya una parte significativa de la dieta en países desarrollados, llegando a suponer el 50-60% de la ingesta energética diaria en algunos casos. Ante este contexto, el estudio subraya la importancia de la alimentación como factor modificable en la salud reproductiva y destaca la necesidad de considerar la dieta de ambos miembros de la pareja antes de buscar un embarazo.
Los autores reconocen que los resultados se basan en una población relativamente sana, lo que podría limitar su aplicación a otros grupos. No obstante, consideran que los hallazgos refuerzan la idea de que el periodo previo a la concepción es clave para la salud del bebé. En este sentido, reclaman más estudios para determinar si estas alteraciones tempranas en el desarrollo embrionario pueden traducirse e efectos a largo plazo.
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