DECRETO PUBLICADO EN LA GACETA OFICIAL

Venezuela sube un 15% el salario mínimo, hasta los 788 euros

El Ejecutivo venezolano ha subido el salario mínimo un 15%, hasta los 788 euros, pagando la jornada laboral diurna con 26 euros. Esta subida se enmarca en la serie de medidas anunciadas por Maduro para aplacar el ánimo de la población, cada vez más exasperada por una crisis económica que les ha dejado sin bienes de primera necesidad.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro

El presidente de Venezuela, Nicolás MaduroEFE

Publicidad

El Gobierno venezolano ha subido el salario mínimo un 15%, según recoge este lunes un decreto presidencial publicado en la Gaceta Oficial, a pesar de la crisis económica que sufre el país iberoamericano.

Desde el 1 de febrero, fecha a la que se retrotrae la vigencia de esta medida, el salario mínimo se queda en 5.622 bolívares (788 euros), pagando la jornada laboral diurna con 187 bolívares (26 euros).

Además, El Ejecutivo ha aclarado que las pensiones de los jubilados y las dependientes de la Administración Pública y del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, se regirán por el salario mínimo.

Esta subida se enmarca en la serie de medidas anunciadas por el presidente venezolano, Nicolás Maduro, para aplacar el ánimo de la población, cada vez más exasperada por una crisis económica que les ha dejado sin bienes de primera necesidad.

Publicidad

Imagen del presidente de Estados Unidos, Donald Trump

Trump vincula el acuerdo de paz con Irán a que todos los países del Medio Oriente normalicen relaciones con Israel

El mandatario estadounidense ha revelado que durante sus conversaciones con líderes de Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Pakistán, Turquía, Egipto, Jordania y Bahréin les ha reclamado que se sumen a los "Acuerdos de Abraham", en referencia a un reconocimiento a Israel.

Francia intercepta lo que llaman un petrolero en la sombra

Así opera la flota fantasma de Putin para esquivar las sanciones internacionales

Los socios europeos y los aliados de la OTAN siguen muy de cerca los movimientos de la conocida como flota fantasma rusa y sospechan que desde esos barcos también lanzan amenazas contra ciudades europeas.