Siete niños de una familia de refugiados sirios murieron este martes en el incendio de la casa que ocupaban en la ciudad canadiense de Halifax, en la costa atlántica del país. Además de los siete menores, dos adultos -un hombre y una mujer- están hospitalizados tras resultar heridos en el incendio que se inició en la madrugada del martes.

En una rueda de prensa celebrada este martes, el jefe adjunto de bomberos de Halifax, David Meldrum, declaró que a las 00.41 hora local del martes (4.41 hora GMT) los servicios de emergencia empezaron a recibir "numerosas" llamadas que alertaron de un incendio en uno de los vecindarios de la ciudad. Una vez que los bomberos extinguieron las llamas, descubrieron los cuerpos de siete niños, añadió Meldrum.

El jefe adjunto de bomberos también declaró que se han iniciado varias investigaciones para determinar las causas del fuego y que cualquier "especulación" sobre su origen sería inapropiada. Vecinos entrevistados por medios de comunicación locales dijeron que escucharon una explosión momentos antes de que se iniciase el incendio y algunos especulaban con el posible estallido de una bombona de gas utilizada en una barbacoa.

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, expresó a través de Twitter sus condolencias por la tragedia. "No hay palabras cuando son niños los que pierden su vida tan pronto, especialmente en circunstancias como estas. Mi corazón está con los supervivientes del horroroso incendio de Halifax de esta mañana, y los seres queridos que están llorando esta tremenda pérdida", dijo Trudeau.

 

El centro comunitario y mezquita Ummah de Halifax señaló en Facebook los siete menores muertos eran hijos del matrimonio que resultó herido en el incendio.

Según un mensaje colgado por la mezquita, el fallecido más joven tenía cuatro meses de edad, mientras que el mayor tenía 14 años. El imán de la mezquita, Abdalá Yusri, detalló a la televisión CTV que la familia llegó a Canadá hace dos años huyendo de la guerra en siria y era originaria de la ciudad de Al Raqa, antigua "capital del califato" que el grupo terrorista Estado Islámico (EI) proclamó en junio de 2014.