Según la Policía, más de 100 mil personas se han acercado al "Nazareno negro" para tocarlo. Los organizadores calculan que más de 5 millones de personas participan en distintas etapas de la procesión, que en otros años se ha alargado más de 20 horas.

La procesión recorre más de 6 kilómetros desde Luneta hasta la iglesia de Quiapo, el lugar donde este Cristo venerado como el "patrón de los humildes" recibe culto durante todo el año. Muchos de los devotos van descalzos y tratan de tocar la escultura con la mano o con toallas para recibir su bendición e incluso tiran camisetas para que sus portadores la froten en la imagen. Otros se conforman con tocar las cuerdas con que arrastran las "andas"

La imagen del Nazareno Negro llegó a Manila el el 31 de mayo de 1606 en un galeón procedente de Acapulco que, según la leyenda, se incendió cerca del archipiélago. El calor de las llamas otorgó al Cristo su característico color oscuro, según la creencia popular en el país, aunque otra versión atribuye este distintivo a que el autor, un artesano mexicano, usó una madera oscura para dar a la obra su misma tonalidad de piel.