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HOY HAN SALIDO 4.500 PERSONAS

La ONU aprueba el envío de observadores internacionales a Siria para controlar la evacuación

La ONU enviará observadores internacionales a Alepo, donde los civiles están siendo evacuados. Alrededor de 4.500 personas han podido salir este lunes de la ciudad siria, entre ellos 47 niños huérfanos y la niña que se hizo famosa por narrar a través de Twitter la guerra en su país.

El coordinador humanitario de la ONU para Siria, Jan Egeland, expresó su deseo de que la decisión del Consejo de Seguridad de enviar observadores de Naciones Unidas a Siria para que supervisen la evacuación de civiles y rebeldes del este de Alepo suponga "el fin de todos los asedios" en el país.

Según el documento adoptado este lunes, personal humanitario de la ONU que ya se encuentra sobre el terreno se encargará de vigilar el proceso de evacuación de Alepo oriental con el fin de garantizar la protección de esas personas y evitar posibles abusos.

La resolución 2328 destaca la importancia de "asegurar el paso voluntario, seguro y digno de todos los civiles desde los distritos orientales de Alepo u otras zonas al destino que elijan, bajo la supervisión y la coordinación de las Naciones Unidas y otras instituciones pertinentes".

Un total de 47 niños solos han podido abandonar el Este de Alepo esta madrugada. Algunos están en estado crítico por lesiones y deshidratación, según UNICEF. Junto a los menores ha podido salir Bana, la niña de 7 años, famosa por contar en twitter su vida bajo las bombas, ha sido evacuada junto a su familia. "Nos quedamos casi 24 horas en el autobús sin agua o comida. Éramos prisioneros, rehenes", afirma Fatemah Alabed, madre de Bana.

Como ellas, unas 4.500 personas han abandonado la zona rebelde en las últimas horas, según el gobierno turco. 21 autobuses les han llevado a través de los derruidos barrios hasta las áreas del Oeste controladas por los rebeldes. Este lunes cientos de evacuados hacían cola para recibir la primera ayuda de urgencia. Recibirán ayuda inmediata: agua, cajas de alimentos, cajas de ayuda, alimentos enlatados, agua y ropa.

Casi al mismo tiempo medio millar de personas salían de las localidades chiitas de Fua y Kefraya, sitiadas durante años por los rebeldes al noroeste de Siria. "Entre los evacuados hay heridos y enfermos, también ancianos de ambas localidades", según el negociador Luay Haj Hussein.

Su marcha era condición indispensable de Damasco e Irán para dejar salir los autobuses de Alepo. Pero tampoco ha sido fácil.

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