Es el Día Nacional de Bélgica. Vehículos militares de la segunda Guerra Mundial recorren Bruselas, los cazas surcan el cielo, preside la Familia Real y entre tanta solemnidad aparece el díscolo príncipe Laurent hablando por el móvil. Su esposa Claire le reprende discretamente. Los reyes belgas miran atónitos desde el palco. Claire insiste en que cuelgue. Por fin deja el móvil, pero no las gafas de sol. Es el único que las lleva.

En este otro desfile, el del 12 de Octubre en Madrid, las cámaras captaron a la reina Letizia saludando a la multitud mientras consultaba el móvil. Una llamada inoportuna a Berlusconi dejó a la mujer más poderosa de Europa con la palabra en la boca. Él habla, Merkel espera y suerte que Gordon Brown pasó por allí.

En la cámara británica se coló Siri, el asistente de Apple con una curiosa respuesta: "I found somethin 'g' in the website". El dispositivo hizo su propia intervención sobre Siria y el ministro de defensa pedía perdón.