Cartel de búsqueda de Maëlys de Araujo

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INVESTIGADO POR OTRAS DESAPARICIONES

Un exmilitar confiesa haber matado a la niña francesa de nueve años que desapareció en una boda el pasado agosto

Nordahl Lelandais confesó haber matado de "forma involuntaria" a Maëlys de Araújo, la niña de nueve años que desapareció el pasado verano en Francia. El exmilitar condujo a los policías hasta el lugar donde se había deshecho del cuerpo tras verse acorralado por el hallazgo de sangre de la pequeña en su coche.

Nordahl Lelandais, un exmilitar de 34 años, confesó haber matado a de "forma involuntaria" a Maëlys de Araújo, una niña de 9 años cuya desaparición a finales de agosto de 2017 en una boda ha tenido en vilo a Francia.

Este el primer caso que se resuelve en torno a la enigmática figura de Lelandais, quien ya está imputado por otra desaparición, la de Arthur Noyer, un militar de 24 años, y de quien se sospecha que esté implicado en otras misteriosas desapariciones.

El fiscal de Grénoble, Jean-Yves Coquillat, confirmó que los restos de la niña fueron hallados en un lugar montañoso, en el macizo de la Chartreuse (sureste de Francia), cerca de la localidad de Le Pont-de-Bon-Voisin, donde se dio por desaparecida a la pequeña en una boda entre el 27 y el 28 de agosto de 2017.

Lelandais, en prisión provisional desde septiembre, pidió hablar con los jueces de instrucción porque tenía revelaciones que hacer, relató Coquillat. El exmilitar "quería conducir a la Justicia al lugar en el que había dejado el cuerpo de Maëlys. Indicó que había matado a Maëlys involuntariamente y que se había deshecho del cuerpo", contó el fiscal.

El acusado se negó a aportar detalles de la muerte de la niña y, según su abogado, lloró cuando confesó los hechos.

Inculpado desde septiembre por secuestro o detención arbitraria de un menor de 15 años, Lelandais ha negado durante seis meses los hechos que se le imputan, hasta que se vio acorralado por el hallazgo de una traza de sangre de Maëlys en su coche que le llevó a confesar.

La personalidad del exmilitar, descrito por el fiscal como "un hombre que habla con tranquilidad, con mucha sangre fría", ha generado desasosiego en Francia. Lelandais, que fue adiestrador de perros para las Fuerzas Armadas hasta que en 2010 abandonó el ejército por problemas de comportamiento, está en el radar de los investigadores como responsable de otras desapariciones.

A la de Maëlys, ya resuelta, y la de Noyer, se unen otras como la de Ahmed Hamadou, a quien se le perdió la pista durante la celebración de un festival de música electrónica en 2012 o de Jean-Christophe Morin, quien un año y medio antes desapareció en ese mismo lugar.

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