Guerra Rusia Ucrania

EEUU ofrece 10 millones de dólares por información que permita detener a 6 piratas informáticos rusos

Washington los considera la élite de los ciberespías del ejército de Vladimir Putin. Están acusados de atacar a personas, empresas y gobiernos de medio mundo, incluido el de Ucrania

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La guerra de Rusia en Ucrania se libra en varios planos y dimensiones. Uno de ellos, de gran importancia, es el del espionaje; en concreto la del ciberespionaje, en el que el ejército ruso ha dado muestras, a lo largo de los últimos años, de ser una potencia muy avanzada, con ataques contra personas, empresas, estructuras y gobiernos de todo el mundo. Ucrania, como era de prever, también ha sido escenario de multitud de ataques informáticos desde el comienzo -y también en las semanas previas- de la invasión por partes de las tropas de Vladimir Putin.

En ese contexto, el Departamento de Estado de EEUU ofreció el pasado martes una recompensa de 10 millones de dólares por información acerca de seis agentes de los servicios de inteligencia de las Fuerzas Armadas de Rusia por su participación en un ciberataque de 2017 contra infraestructuras estadounidenses, entre otras acciones.

Nombres de los 6 espías

Los agentes son identificados en la nota oficial de EEUU como Yuriy Sergeyevich Andrienko, Sergey Vladimirovich Detistov, Pavel Valeryevich Frolov, Anatoliy Sergeyevich Kovalev, Artem Valeryevich Ochichenko y Petr Nikolayevich Pliskin.

Washington les acusa de haber participado "en una conspiración que desplegó programas informáticos malignos (...) para el beneficio estratégico de Rusia a través de acceso no autorizado" a los ordenadores de las empresas víctimas, según recoge la agencia Efe.

El ataque de 2017

Su ciberataque, lanzado en junio de 2017 con el programa conocido como NotPelya, dañó los ordenadores de hospitales y centros médicos en el sistema de salud de Heritage Valley, en el oeste de Pensilvania, así como a un gran fabricante farmacéutico de EE.UU.

Las pérdidas ocasionadas por este ataque fueron de 1.000 millones de dólares.

Todos los acusados trabajan para el Directorio Principal de Inteligencia de la Junta General de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa.

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