NUEVE PERSONAS IMPUTADAS

Comienza el juicio del menor que vendió un riñón para comprarse un iPhone y un iPad

Hasta nueve personas, entre ellas un cirujano, están imputadas en el caso del menor chino que vendió uno de sus riñones para poder comprarse un iPhone y un iPad. El abogado del chico ha solicitado una indemnización de unos 300.000 euros.

Tener en iPad puede legar a límites insospechados.

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Este viernes ha comenzado en un tribunal de la provincia de Hunan, en el sureste de China, el juicio contra nueve personas implicadas en el caso de un adolescente que vendió un riñón para poder comprarse un iPhone y un iPad.

Los fiscales han afirmado que esas nueve personas, entre las que hay un cirujano, tienen responsabilidad penal por infligir heridas intencionadamente.

El procurador del distrito de Beihu ha acusado a He Wei de intentar beneficiarse económicamente del tráfico de órganos. Al parecer, He estaba arruinado y frustrado por las deudas que había contraído participando en juegos de azar.

En 2011, He pidió a Yin Shen que buscase posibles donantes a través de Internet, en salas de 'chat'. También pidió a Tang Shimin que solicitase el alquiler de una sala de operaciones a Su Kaizong, de la unidad de urología de un hospital local.

Song Zhongyu, un cirujano que trabajaba en la provincia de Yunnan, extrajo a un estudiante de 17 años apellidado Wang un riñón que trasplantó a otra persona en abril del año pasado. He ganó unos 7.200 euros, mientras que Su recibió casi 7.700 euros; Song, más de 6.600 euros; Tang, casi 1.300 euros; y Yin, 385 euros.

A Wang le pagaron unos 2.800 euros una vez hubo abandonado el hospital. Cuando el joven volvió a casa y le preguntaron cómo había conseguido el dinero para comprar un iPhone y un iPad, le confesó a su madre que había vendido uno de sus riñones.

Tras la operación, empezó a tener problemas renales. He, Yin, Tang, Song y Su fueron detenidos en julio del año pasado. Además, otras cuatro personas que participaron en la operación --dos enfermeras, un ayudante del cirujano y un anestesista-- están bajo vigilancia domiciliaria el pasado marzo.

El abogado de Wang ha solicitado una indemnización de más de 290.000 euros.

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