Al menos 21 personas, entre civiles y combatientes murieron por ataques de la aviación siria y rusa contra varias zonas del noroeste de Siria, donde esta semana se ha recrudecido la violencia, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

El Observatorio indicó que tres civiles perecieron en una localidad próxima a Maarat al Numan y otros dos en la propia localidad, en bombardeos efectuados por la aviación rusa, que el pasado lunes fue acusada de acabar con la vida de decenas de residentes de esta población ubicada en el sur de la provincia de Idlib.

Moscú, que actúa en Siria a favor del presidente Bachar al Asad, negó haber realizado una operación en esa zona. Según el Observatorio, un hombre murió por bombardeos rusos en las afueras de la ciudad de Jan Shijún (Idlib) y otro hombre en Al Latmana, en el norte de Hama, que linda con Idlib.

Otros cinco civiles, entre ellos dos niños, murieron por ataques de los aparatos del Ejército sirio en dos puntos de la provincia de Alepo, vecina de Idlib.

En las tres provincias rige un acuerdo entre Rusia y Turquía desde octubre de 2018, por el que fue establecida una zona desmilitarizada en torno a Idlib, región controlada en casi su totalidad por las facciones opositoras. Asimismo, ocho personas, entre combatientes y civiles, murieron en un bombardeo de los aviones rusos contra la sede de una de las facciones armadas en la localidad de Tahtaya, situada en el sur de Idlib.

También un combatiente del grupo islamista Ejército de Al Aza (honor) murió en Al Latmana. El Observatorio agregó que 35 personas, entre ellos menores, están heridas y algunas se encuentran en estado grave, por lo que podría aumentar la cifra de víctimas mortales.

Por su parte, la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) advirtió de que la escalada de tensión en el noroeste de Siria pone en peligro la vida de hasta tres millones de personas que residen en el área. En un comunicado, informó de que más de 440.000 personas se han visto desplazadas desde finales de abril hasta el 14 de julio, principalmente en el sur de Idlib y el norte de Hama, y para muchas de ellas no es la primera vez que la violencia les obliga a trasladarse.

La oficina de la ONU aseguró que más de 400 civiles han muerto en este periodo en Idlib y el norte de Hama, y en el oeste de Alepo.

A finales de abril, Damasco dio comienzo a una ofensiva no declarada contra los territorios que aún están en manos de las facciones rebeldes e islamistas en el noroeste de Siria y esta semana la violencia ha registrado un aumento considerable con más ataques por parte de las fuerzas gubernamentales y sus aliados.