Una adolescente británica se levantó un día para ir al instituto y cuando regresó a su casa no sabía que su vida cambiaría por completo en unas horas.

Ebony Stevenson, de 18 años, comenzó a sentirse mal cuando volvió a casa después de clase por lo que decidió tumbarse en la cama para descansar. Pero mientras dormía, la joven comenzó a sufrir convulsiones, por lo que fue trasladada al hospital, donde los médicos tuvieron que inducirle el coma para mantenerla con vida.

Cuatro días más tarde, Stevenson despertó del coma con un bebé entre sus brazos: había sido madre y las convulsiones se produjeron debido a una complicación en el embarazo.

Pero ni la joven ni su familia sabían nada acerca del embarazo dado que por una malformación en el útero había tenido el periodo durante un embarazo.

"Me preocupaba no poder relacionarme con mi hija porque no tenía tiempo para pensar en su llegada, pero creo que es increíble", asegura la joven, que califica lo sucedido de "milagro".