LAS CONSECUENCIAS DE LA SITUACIÓN EN CATALUÑA

Un comercio de Valladolid decide cambiar su nombre al notar el boicot por llamarse 'Los catalanes'

Lo que ocurre en Cataluña está teniendo consecuencias sorprendentes. Un negocio de Valladolid ha tenido que cambiar su nombre para evitar el boicot de sus clientes. Es una tienda de telas y se llamaba 'Los Catalanes'. Y no es un caso único.

Un comercio de Valladolid cambia su nombre para evitar el boicot

Publicidad

Tres décadas después de su apertura, hoy todo sigue igual que entonces. El género es el mismo, también el personal..., pero no el nombre. En vez de 'Los Catalanes' ahora se llama 'Mundo Textil'. Y es un cambio muy reciente.

Desde el 1 de octubre, las ventas en este comercio de Valladolid han caído un 30%. Y a su propietario no le ha quedado más remedio que cambiar el nombre del establecimiento: "Nos preguntaban si éramos catalanes y no nos compraban". Ahora, bajo otra marca -'Mundo Textil-, espera volver a recuperar su negocio.

Fuera de Cataluña, no es el único que ha tenido que hacer cambios por la situación en Cataluña. En un bar de Málaga han dejado de servir su bocadillo estrella: ahora el 'pitufo a la catalana' se llamará 'pitufo andaluz'.

Pasa lo contrario en un restaurante al este de Madrid especializado en calçots: "Tenemos más clientes y este año como hemos adelantado la temporada y tenemos más reservas que el año pasado".

Publicidad

La casa flotante, la alternativa cuando el turismo toca techo: "Hay mucho interés"

La casa flotante, la alternativa cuando el turismo toca techo: "Hay mucho interés"

Cuando llega el verano, encontrar alojamiento en algunos puntos de España se convierte en un reto. Para aliviar a esa presión se suma una nueva propuesta sin salir del puerto. Y dormir sobre el mar tiene, precio, entre 200 y 300 euros la noche.

Plato cotidiano y festivo: gulas al ajillo con huevo flor

¿Nos dan 'gato por liebre' en el plato? Los alimentos que consumimos pensando que son otra cosa

La picaresca, el desconocimiento o el intento de hacer las cartas de los restaurantes más atractivas provocan una "ceremonia de la confusión" que va desde el buey hasta el calamar.