Esta iniciativa viene de Japón. Allí, las habitaciones en forma de cápsula son minúsculas y están pensadas únicamente para dormir. En Bilbao, el espacio es mucho más amplio para que el cliente puesta estar un poco más tranquilo con unos cascos, viendo la tele con la puerta cerrada.

Las habitaciones tienen colchones de 1,20 de ancho, televisión con internet y caja fuerte. Quienes lo han probado dicen que no es claustrofóbico y el precio es mucho más económico que un hotel.

En el aeropuerto de México, por ejemplo, hace tiempo que los pasajeros pueden dormir en hoteles de este estilo. Sobre todo los viajeros que tienen que esperar más de 8 horas para el siguiente vuelo.