LAS IMÁGENES SE PUEDEN COMPRAR EN INTERNET

Espías y ladrones de nuestra intimidad: cuidado con las cámaras de móviles y ordenadores

Tenemos cámaras en los ordenadores, en los móviles, en las consolas. Si no las tapamos dejamos el camino libre a quien quiera espiarnos. En Internet se pueden comprar incluso paquetes con las imágenes captadas por esos dispositivos que pueden estar en nuestra casa.

Publicidad

Preparando el desayuno, mirando el móvil o terminando de arreglarnos. Sin darnos cuenta, lo que hacemos cuando estamos solos podría acabar a la venta en el lado oscuro de Internet.

Hackear una cámara es muy fácil si tenemos la contraseña y el usuario por defecto.

Una app de forma automática podría ir detectando las cámaras y almacenando todas la imágenes .

Hay mucha gente dispuesta a pagar dinero por vernos en directo. El morbo de entrar en nuestras casas y observar todo lo que hacemos, ahora se ha convertido en un negocio.

Los ladrones de la intimidad venden en la deep web paquetes que incluyen varias cámaras privadas por poco menos de 5 euros, pero en realidad, cualquiera puede estar mirándonos.

La solución es fácil: un pequeño papel para tapar la cámaras,

Es un remedio casero pero ya hay empresas que han visto en esto un negocio.

Publicidad

Una factura de gas

Claves para hacer frente a la subida de la factura del gas: apunta estos consejos porque podría incrementarse un 54% a partir de octubre

Para un hogar con calefacción de gas y un consumo anual de 9.000 kWh, la factura pasaría de unos 600 euros a alrededor de 910 euros al año. La OCU advierte que la próxima revisión de la Tarifa de Último Recurso (TUR) del gas, prevista para el 1 de octubre, podría traer una de las mayores subidas de los últimos años

Fina desde su balcón

Las 'otras Maricarmen' amenazadas en España por un posible desahucio

El caso de Maricarmen ha puesto rostro a un problema que va mucho más allá de un desahucio. En otras ciudades encontramos historias muy parecidas: personas mayores que llevan décadas en sus casas y familias que, aun pudiendo pagar más, se enfrentan a alquileres que ya no pueden asumir.