Gestiones

Carlos recoge firmas para que vuelva la atención personal y evitar los problemas digitales: "Soy mayor, no idiota"

Cada vez el mundo es más digital y todos los trámites se hacen por internet. Quienes más sufren esta situación son los mayores, por eso Carlos ha iniciado una recogida de firmas.

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Cada vez vamos menos al banco, ahora casi todo se hace desde el cajero o, sobre todo, desde el teléfono móvil, pero muchos echan en falta lo de antes, que les atienda una persona y no un ordenador. Hay gestiones que son complicadas de hacer si no es con la ayuda de alguien que conozca bien el mecanismo. De esto se quejan muchas personas mayores, que tiene alguna dificultad con el manejo de las nuevas tecnologías. Pero no son los únicos que sufren las consecuencias.

Llevan toda la tarde haciendo gestiones cada uno las suyas... Aunque parece que Mari Carmen y Juan no están teniendo demasiada suerte. "Ahora te salen 20 idiomas y resulta que nadie te contesta", se queja Mari Carmen. Ella quiere hablar con su centro de salud y escucha sin para eso de "todos nuestros agentes están ocupados".

Él quiere conseguir cita en Hacienda, admite que hacerlo a través del ordenador "está muy difícil". Pero nada, no hay manera. "No sé dónde me tengo que meter", se lamenta.

Las gestiones, cada vez más complicadas

Carlos va a la oficina de su banco a probar suerte con el cajero. "Operación no disponible, esto es frecuentísimo", admite sobre los problemas a los que se enfrenta en el día a día. Está cansado de hablar todo el día con una máquina. "Soy mayor, no soy idiota", denuncia. Por eso, ha puesto en marcha una recogida de firmas para que recuperar el trato cercano, el tú a tú porque quiere que "vuelva la atención, personal, directa y humana".

Y así estamos casi todos, renegando un poco del mundo online. "Las aplicaciones fallan, los sistemas se saturan y llama por teléfono y que te lo cojan", se quejan algunos en la calle. Desde casa intentamos conseguir un duplicado del carnet de conducir, intentamos calcular cuánto tardamos y sin darnos cuenta nos metemos en un bucle infinito de webs y enlaces.

Varios errores y formularios después no nos llevan a ninguna parte. Al final, 41 minutos y sin solucionarlo.

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