177 pasajeros, que tenían que volar el pasado lunes a Luxor (Egipto), se quedaron en tierra en el Aeropuerto el Prat de Barcelona después de que su vuelo, operado por Nesmar Airlines, fuese cancelado. La aerolínea alegó que la suspensión se debía a problemas técnicos.

La hora de salida del vuelo estaba programada para primera hora de la tarde. Sin embargo, la compañía fue retrasando la hora de despegue hasta que, sobre las 8 de la tarde, se anunció finalmente la cancelación de este y no podrían volar hasta el día siguiente. Los viajeros han denunciado la falta de información por parte de la aerolínea tras pasar varias horas esperando en el aeropuerto sin ningún tipo de indicación. Finalmente, se vieron obligados a pasar la noche en Barcelona a la espera de conocer a qué hora se programaría el vuelo.

Uno de los viajeros afectados, Juan González, de Sevilla, ha explicado a TV3 que la aerolínea fue "mareando la perdiz" desde las cuatro de la tarde hasta que a última hora del día se les comunicó la suspensión del vuelo, sin darles una alternativa. "Había mucho nerviosismo, con todos los afectados reclamando una solución", ha explicado a l'ACN Mariola Dinarès, otra de las viajeras, quien ha asegurado que alrededor de las 23 horas la Guardia Civil tuvo que intervenir para pedir a los pasajeros que desalojasen la zona.

Al parecer, los operarios habían dañado el avión al colocar la escalera de embarque, llegando incluso a agujerear la aeronave y que este incidente había hecho que fuera imposible volar.