FIESTAS
El Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, en Madrid, reparte un dispositivo antidroga para sus fiestas
Es la iniciativa de unos jóvenes que han desarrollado un aparato, similar a un cubo de hielo, que identifica la 'burundanga' y evita la sumisión química al entrar en contacto con la droga

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Las fiestas de pueblo, un periodo para la diversión y la celebración, especialmente para los jóvenes. Muchos de ellos, disfrutan de las fiestas patronales cuando llegan, como lo hacen en esta época del año en muchos municipios de la Comunidad de Madrid. Uno de ellos es Pozuelo de Alarcón, una localidad que ha incorporado una iniciativa para que sus fiestas sean más seguras.
En julio tuvieron lugar las fiestas del Carmen en el pueblo y un grupo de jóvenes se puso en contacto con el ayuntamiento: habían diseñado un dispositivo capaz de detectar la existencia de escopolamina, comúnmente conocida como 'burundanga', en los vasos, para después prevenir que la persona la consumiera sin saberlo y evitar la sumisión química.
El dispositivo es un cubo, similar a los de hielo que llevaría cualquier vaso, por lo que pasa desapercibido. Sebastián Marquina, uno de ellos, nos cuenta cómo funciona el proceso: "Para este piloto, nuestros dispositivos detectan burundanga o escopolamina, en caso de que hubiera contacto con esa sustancia, se rompería la pared y entraría en contacto el líquido con el polvo que contiene en su interior. En cuestión de segundos (si entrase en contacto con un vaso contaminado) la bebida cambiaría de color, de sabor, y gelificaría por completo, evitando este supuesto caso de sumisión".
Este proceso solo afectaría a la bebida en caso de entrar en contacto con esta droga, por lo que en el supuesto de que no la hubiese, el cubo se puede lavar y reutilizar tantas veces como se quiera. Un mecanismo que pretende hacer más seguras las fiestas locales, por lo que, al mencionarlo en el ayuntamiento de Pozuelo, estos no dudaron en usa un piloto cuando les llamaron.
Los regalan
Ahora, en las fiestas patronales que se aproximan en septiembre, han creado una iniciativa por la que, con la compra de una pulsera para los conciertos que van a tener lugar, se regala uno de estos cubos. Así nos lo cuenta Almudena Ruiz Escuder, tercera teniente de alcalde. "Vamos a regalar un cubito, para dar una mayor seguridad en nuestras fiestas, para prevenir la sumisión química".
Los propios desarrolladores del aparato nos cuentan que pronto esperan crear más, que no solo sean capaces de detectar escopolamina, también otras sustancias, y que su deseo es que pronto esté a disposición del público general en cualquier farmacia. Un dispositivo que pretende que la fiesta sea cada vez más segura.
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