Triatlón

El triatlón extremo de 226 kilómetros que Sonia Tomegros ha conquistado

La española Sonia Tomegros ha completado uno de los desafíos más salvajes del mundo en los fiordos noruegos.

Antena 3 Noticias

Publicidad

Sonia Tomegros ha hecho historia en el triatlón español, ha subido al podio del Norseman Xtreme Triathlon. La española acabó la prueba en tercer lugar, después de más de 12 horas de esfuerzo y 226 kilómetros de recorrido por los fiordos de Noruega.

Conseguir finalizar la prueba ya habría sido un éxito para Sonia, pero hacerlo en tercer lugar tiene más mérito teniendo en cuenta que en Marzo sufrió un atropello que condicionó la preparación de la prueba. "Venía con una cosa añadida y es que me atropelló un coche en marzo", explica Tomegros en una entrevista con Antena 3 Deportes.''

Las secuelas del accidente provocaron que semanas antes del Norseman no sabía si podía completar el recorrido. "Dos semanas antes de la carrera no sabía si podría hacerla o no, no sé si voy a tener que abandonar a medio camino", recuerda en una entrevista al equipo de Antena 3 Deportes.

Nadando en Noruega a contracorriente

El reto comienza saltando desde un ferry para nadar 3'8 kilómetros en las aguas frías de Noruega. El inicio de la nacida en Tarragona no salió según lo previsto. Tuvo que esperar 10 minutos en el agua y eso le perjudicó porque empezó la parte de la natación ''fría''.

Una vez que inició la hazaña, las condiciones tampoco ayudaron, "Vas nadando a contracorriente, vas nadando hacia el pueblo pero como estás en el fiordo todo el agua va para fuera", explica la triatleta.

180 kilómetros en bici

Después de salir del agua todavía tenía por delante 180 kilómetros en bicicleta y 42'2 kilómetros corriendo. Subida a la bicicleta fue donde empezó a remontar y recuperar posiciones, aunque el esfuerzo era tan grande que aparecieron dudas, "Se me pasó por la cabeza la opción de que no la podía completar, pero eso te lo quitas de la cabeza y sigues".

Para Sonia, precisamente esa batalla contra su cabeza es una de las claves de esta competición, "Lo más difícil de estas carreras es el componente mental", reconoce.

Sin paradas de avituallamiento

Otra particularidad que tiene el Norseman es que durante el recorrido no hay paradas de avituallamiento para proporcionar comida o bebida a los atletas, por lo que los propios corredores han tenido que formar su propio equipo y en el caso de Sonia Tomegros ha sido su pareja.

La última parte del desafío consistía en correr 42'2 kilómetros cuyo tramo final asciende hasta el Gaustatoppen, a 1.883 metros de altura y después de más de 12 horas alcanzó la tercera posición. Un podio que meses atrás parecía imposible y que ahora es más que una realidad.

Publicidad