Manuel hacía pesca subacuática en la costa de Porto Novo, en Galicia. Cuando regresaba a la superficie junto a un compañero cuando de repente fue atropellado por una lancha. El impacto con la hélice de la embarcación fue mortal.

La Guardia Civil se encargó del traslado del cuerpo. Diego Calviño, buzo profesional, fue testigo de la tragedia: "Iban dos chicos y el que estaba más afuera tuvo la desgracia de ser atropellado". Diego estaba presente e intentó reanimar a Manuel sin suerte.

La lancha sigue en paradero desconocido tras 10 días de lo ocurrido, al parecer habría omitido los 25 metros de distancia reglamentarios con la boya de Manuel. En las redes, Diego denunció el suceso: "Deseo que cojan a los que lo han hecho, que recuerden la cara de Manuel cuando se miren al espejo, yo ya tengo otro recuerdo de él".