Minuto 34 del partido que enfrentaba a Estudiantes y a Patronato en la Superliga argentina. Los locales ganaban 1-0 cuando, en un balón dividido, un jugador del equipo visitante deja una entrada absolutamente terrorífica.

 

Federico Bravo quiso llevarse el balón, pero lo hizo levantando su pierna derecha a una altura considerable, encontrándose con un Rodrigo Braña que ni le vio. La plancha de la bota de Bravo impactó en la mano y en parte del rostro de Braña, que se quedó tendido en el césped.

Evidentemente, el colegiado le mostró la cartulina roja por esa acción, dejando a Patronato con 10 jugadores y con una gran parte del partido por jugarse.