El partido es uno de los clásicos entre dos de los tres equipos que siempre han militado en Primera, y además un duelo entre los dos primeros campeones de Liga. El Barcelona lo fue en 1928-1929 y el Athletic en 1929-1930.

El Barcelona llega al primer partido de la competición doméstica con dos incoporaciones de calidad en el once inicial, que le ofrecen lo necesario para mantener al equipo entre los favoritos para conseguir el de nuevo el título, De Jong y Griezmann.

Para este debut, Ter Stegen volverá a ser el portero titular, como consecuencia de la baja del brasileño, Neto, el cual se ha visto obligado a operarse la mano y todo apunta a que Valverde apostará por el portugués Semedo en el lateral derecho.

Lenglet será la pareja de Piqué en el eje defensivo, mientras que el ataque, sin Messi, estará formado por el tridente de: Dembélé, Luis Suárez y Griezmann.

En el Athletic, los goles vendrán de la mano de Iñaki Williams, indiscutible estrella rojiblanca. Raúl García e Iker Muniain se presumen como los grandes aliados de la 'pantera' bilbaína dentro de un once rojiblanco sin apenas contratiempos físicos durante la pretemporada, pero probablemente con cuatro bajas, tres de ellas en la última semana. Garitano tiene las dudas de Iñigo Martínez, Iñigo Córdoba e Ibai Gómez, además de la baja segura de Lekue.

Williams, renovado hasta 2028 con una cláusula de rescisión de 135 millones de euros, quiere "una victoria para que la afición se sienta feliz y empiece bien las fiestas de Bilbao".