El día grande de las fiestas de Pamplona ha tenido dos momentos de emoción: a primera hora el encierro corrido con toros de Puerto de San Lorenzo, que ha dejado tres heridos por asta, y a media mañana la procesión en honor de San Fermín. Con muchos corredores al coincidir el primer encierro de los sanfermines con domingo, los astados salmantinos han completado el recorrido en dos minutos y cuarenta segundos.

Algo antes la mayor parte de los toros estaban ya en los chiqueros de la plaza, pero el encierro se ha alargado al quedar solo y rezagado en el último tramo un toro negro que ha creado momentos de peligro e intentado incluso retroceder sobre sus pasos, pretensión que periódico en mano han evitado un grupo de corredores. Al final han sido seis los traslados tras el encierro al Complejo Hospitalario de Navarra, tres de ellos heridos por asta.

Se trata de un vecino de Autol (La Rioja), de 40 años, que ha sufrido una cornada en el muslo izquierdo y una luxación del hombro derecho; y dos ciudadanos americanos de 23 y 46 años, que presentan sendas cornadas en muslo y cuello. Además un joven guipuzcoano de 18 años ha sufrido un traumatismo craneoencefálico de pronóstico leve, y un catalán de 23 y un riojano de 38 diversos traumatismos.

Ya a media mañana Pamplona ha vivido de nuevo la emoción con la procesión de San Fermín por sus calles del Casco Antiguo, en las que se han dado cita miles de personas para aplaudir y lanzar vivas al santo en su festividad. Una iglesia de San Lorenzo abarrotada ha despedido la imagen cuando la corporación en traje de gala ha acudido a recogerla para iniciar la procesión junto a la comparsa de Gigantes y Cabezudos, y la banda de música La Pamplonesa, que ayer fue la encargada de lanzar el chupinazo.

Durante el recorrido se han vivido varios momentos emotivos, como cuando en la plaza del Consejo la Coral Santiago de la Txantrea ha cantado la jota 'Glorioso San Fermín', o en el pocico de San Cernin los txistularis han interpretado el 'Agur Jaunak'. De regreso al templo se han lanzado doce salvas en honor de San Fermín y miles de pétalos sobre la imagen, que ha quedado de nuevo instalada en su capilla donde el arzobispo de Pamplona, Francisco Pérez, ha oficiado la misa.