Tradición y reivindicación, son las dos condiciones que reúne en una sola fiesta el pueblo de Zamarramala. Una celebración en la que se escuchan importantes mensajes como el de la equidad, la igualdad de oportunidades, y en la que se valora todo lo que hemos avanzado en los últimos años en este campo.

Esta fiesta tradicional tiene su momento cumbre en la quema del 'pelele', que simboliza todo lo que se quiere eliminar: la desigualdad.

Hoy, las mujeres de Zamarramala han recuperado el bastón de mando recordando el papel que tuvieron sus antepasados en la reconquista del Alcázar de Segovia.

Lideradas por las dos alcaldesas de la localidad han recorrido las calles del pueblo haciendo gala de tradición y folclore de este festejo, declarado de interés nacional en 1976.