Protagonizada por Javier Gutiérrez y Miguel Herrán, la película se ha grabado durante seis semanas entre Guipúzcoa y el sur de Francia y apuesta por combinar tensión policial y carga emocional.
La biblioteca del Ateneu de Barcelona, uno de los escenarios donde transcurre la novela, ha acogido una exposición efímera con todas sus ediciones internacionales.