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Sola, en la calle y con el corazón roto tras perder a su hijo, la joven ha descubierto que el destino todavía le tenía guardada una última bofetada: sus tarjetas no funcionan.

Entre lágrimas y gritos de desesperación, Alya ha sido expulsada de la mansión dejando atrás lo que más quiere en el mundo. ¿Cómo va a sobrevivir lejos de su hijo?