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Si el plan de Galba triunfa, ya nadie podrá desenmascararlo ante el senado. Nadie excepto Quinto Servilio. Si Galba logra poner a Quinto de su parte tan solo tendría que culpar a Darío, Sandro y Paulo de traicionar a su líder, a los que acusa ante el senado de Roma de asesinar al Rey de los hispanos a cambio de una recompensa que no osó pagar, porque todo el mundo sabe que… Roma no paga traidores.