La familia era de nacionalidad alemana. La mujer y sus dos hijos habían viajado desde Alemania a Tenerife para visitar al padre cuando se produjo la agresión. El menor de los hermanos huyó de la cueva en medio de la paliza y fue localizado por un vecino. El niño se encontraba desorientado y fue conduciendo al cuartel de la Guardia Civil, donde contó los hechos y aseguró que había mucha sangre cuando emprendió la huida.

La Guardia Civil peina la zona en busca de la madre y su otro hijo que aún no han sido localizados. El presunto agresor fue detenido por los agentes cuando se encontraba dormido y se negó a responder las preguntas de la Guardia Civil. El hombre presentaba lesiones en el cuello que coinciden con posibles heridas de autodefensa de alguna de las víctimas.