El accidente mortal en el que perdió la vida el futbolista José Antonio Reyes y su primo Jonathan Reyes, sigue bajo investigación. Todo apunta a que el siniestro fue producto de una velocidad excesiva combinada con una distracción del conductor. El superviviente del suceso, Manuel Calderón, continúa en estado grave, entubado y con quemaduras en el 65% de su cuerpo.

A la espera deque los peritos determinen la velocidad exacta a la que circulaba Reyes, el director de la DGT, Pere Navarro, da por hecho que la velocidad era muy elevada.

Tal y como ha asegurado el periodista Alfonso Egea, el Mercedes Brabus S550 que conducía el jugador había sido modificado por una empresa alemana que le hacía alcanzar los 550 caballos de potencia. "Ese coche podía pasar de 0 a 100 en 4,2 segundos", señala el periodista.