Después de once años de la muerte de Lucía Garrido, su hermana por fin ha conseguido que se siente en el banquillo su exmarido. Un juez ha conseguido sentar como acusado a Manuel con 12 indicios.

Lucía Garrido apareció flotando en la piscina de su finca de Alhaurín de la Torre (Málaga). En un primer momento determinaron que se trataba de un suicidio pero su hermana Rosa nunca lo creyó así y ha luchado hasta el final por sacar la verdad a la luz.

Cuenta que su cuñado decía dedicarse a cuidar perros pero lo que en realidad tenía en su domicilio era una 'guardería de droga'. Señala que a casa de su cuñado acudían muchos guardias civiles que estaban implicados en el caso. Según su versión, fue su cuñado quien contactó con un sicario que matara a su hermana. "Lucía se convirtió en una persona incómoda porque iba a destapar un pastel muy gordo para ellos", lamenta.

Durante estos once años el cuerpo de la Guardia Civil ayudó a la familia de Garrido desde dentro para sufragar el caso en pos de depurar responsabilidades.

Su hermana ha tenido encontrado muchas dificultades para llegar hasta aquí: Un jurado popular juzga ahora al que fue su cuñado. Implora a la Fiscalía General del Estado "que envíen a alguien honesto y limpio".