
Hace más de una década, Mariví decidió hacer de su casa un hogar para niños que necesitaban ayuda. Así, ha llegado a acoger a 16 menores, creando un vínculo especial del que muchas veces ha sido difícil despedirse.

Encontramos estudiantes, trabajadores de diferentes ámbitos y hasta una jubilada, todos con algo en común: han dado el primer paso para llegar a ser concursantes.