CONCIENCIACIÓN Y AUTOCUIDADO

Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino: síntomas, prevención y datos que pueden salvar vidas

Prevenir sigue siendo una de las herramientas más poderosas en salud. Sin embargo, no siempre se aprovecha todo su potencial. Recordar la importancia del autocuidado y la detección precoz es fundamental para proteger el bienestar a largo plazo.

Mujer en la consulta de la ginecóloga

Mujer en la consulta de la ginecólogaFreepik

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El cáncer de cuello uterino es uno de los pocos cánceres que puede prevenirse de forma muy eficaz gracias a tres herramientas clave: la vacuna frente al virus del papiloma humano (VPH), el uso del preservativo y los programas de cribado ginecológico. Aun así, cada año miles de mujeres en el mundo son diagnosticadas de cáncer de cérvix.

Por eso, el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Cuello Uterino es una oportunidad para recordar que la prevención puede salvar vidas.

¿Qué es el cáncer de cuello uterino?

El cérvix es la parte inferior del útero que conecta con la vagina. La gran mayoría de los casos de cáncer cervical están relacionados con una infección persistente por ciertos tipos de virus del papiloma humano (VPH).

El VPH es un virus muy frecuente que se transmite principalmente durante las relaciones sexuales. De hecho, se estima que la mayoría de las personas sexualmente activas entrarán en contacto con él en algún momento de su vida. En la mayoría de los casos el propio sistema inmunitario eliminará el virus sin consecuencias. Sin embargo, cuando la infección persiste, puede provocar cambios celulares que, si no se detectan, podrían evolucionar a lesiones cancerosas.

Este proceso suele ser lento y progresivo, lo que hace que las pruebas de cribado sean especialmente eficaces para detectarlo a tiempo y frenarlo.

Vacuna
Vacuna | Freepik

La prevención: tres herramientas clave

  • Vacuna frente al VPH

La vacunación frente al virus del papiloma humano es una de las herramientas más eficaces para prevenirlo, ya que protege frente a los tipos de VPH que causan la mayoría de los casos de cáncer cervical.

Actualmente, está incluida en el calendario vacunal durante la adolescencia, y es fundamental tanto en hombres como en mujeres, idealmente antes del inicio de las relaciones sexuales. También puede administrarse en otras edades si existen factores de riesgo (situaciones de inmunodepresión, prostitución, diagnóstico de lesiones de cervix de alto grado, infección por VIH...).

Estar vacunado no elimina la posibilidad de contagio de VPH y por lo tanto no sustituye a las pruebas de cribado, pero disminuye de forma muy significativa el riesgo.

  • Uso del preservativo

El uso de un anticonceptivo de barrera (preservativo) durante las relaciones sexuales, también juega un papel importante en la prevención. Aunque no protege al 100 % frente al VPH (porque el virus puede transmitirse por contacto piel con piel en zonas no cubiertas), sí reduce significativamente el riesgo de contagio y protege frente a otras infecciones de transmisión sexual.

  • Cribado del cáncer de cuello uterino

Las pruebas de cribado permiten detectar lesiones precancerosas antes de que evolucionen. En España, las recomendaciones generales son:

  • Entre los 25 y 34 años: citología cervical cada 3 años.
  • Entre los 35 y 65 años: prueba del VPH cada 5 años (o citología según el programa de cada comunidad).

Estas pruebas son sencillas, rápidas y se realizan durante una exploración rápida en la consulta de tu matrona o ginecóloga. Si te encuentras en este rango de edad y no te estás realizando las citologías o pruebas del VPH según las recomendaciones, consulta a tu matrona.

Mujer en la consulta del ginecólogo
Mujer en la consulta del ginecólogo | Freepik

Datos que pueden salvar vidas

Algunos datos importantes que toda mujer debería conocer:

  • El cáncer de cuello uterino es altamente prevenible, por eso es importante seguir las 3 herramientas básicas de prevención: vacuna, uso de preservativo y cribado.
  • La infección por VPH es muy frecuente en personas sexualmente activas, pero no todas las infecciones producen cáncer.
  • El desarrollo del cáncer suele tardar muchos años, lo que permite detectarlo a tiempo con revisiones.

El cáncer de cuello uterino es un ejemplo claro de cómo la prevención y el acceso a la información pueden marcar la diferencia. Como matronas, acompañamos a las mujeres en todas las etapas de su vida reproductiva y una parte fundamental de ese acompañamiento es recordar que cuidar la salud ginecológica también es una forma de autocuidado y prevención.

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