Los pasajeros aseguran que fueron momentos de tensión y espera. Los hechos ocurrieron cuando ya estaban embarcados en el avión, entonces les dieron el aviso de alerta. Uno de los pasajera cuenta a Antena 3 cómo fue el momento de evacuación.

Agentes de seguridad franceses entraron al avión e intercambiaron varias frases con las azafatas. Los pasajeros de las primeras líneas pudieron entender algunas palabras por lo que pudieron descifrar que se trataba de alguna alerta por terrorismo. Sin embargo, el desalojo del avión y protocolo se llevó bajo calma.

Una vez recibida la alerta, la tripulación se pus manos a la obra y anunciaron que se desalojara el avión en grupos de diez personas por la parte trasera. También indicaron que dejaran el equipaje que habían subido.

Una vez fuera del avión, llegaron militares, policías y perros para registrar el avión. Mientras los agentes investigaban la nave los pasajeros pasaron a una sala contigua donde estuvieron esperando y les ofrecieron comida y bebida. Allí les anunciaron que el avión se iba a registrar por completo.

Tras unas horas de espera, los pasajeros regresaron a la pista de vuelo donde se encontraba el equipaje. Los agentes acompañaron a los pasajeros a que identificaran sus maletas y las abrieran para poder registrarlas. Una vez registrado se llevan el equipaje consigo. Cuando finalizaron este proceso se llevó a los pasajeros a un hotel para que pasaran la noche con los gastos pagados.

Fueron llevados al hotel alrededor de la 01 de la madrugada y a las 04:30 regresaron al aeropuerto.

El pasajero que narra los hechos asegura que la vuelta "fue más caótica" ya que cuando estaban siendo trasladados les dieron muchas vueltas hasta que al final llegaron al avión que les adjudicaron.

Explica que la presencia policial era "muy bestia", había un dispositivo policial y militar muy amplio. "el procedimiento fue largo pero muy lento y prolongado en el tiempo".