Para muchos una forma de escapar del calor es pasando unos días en la montaña o en zonas arboladas.

En Ávila, Sam, un joven constructor británico, ha levantado un camping de Fresnedilla, en pleno bosque y sus cabañas están construidas con materiales reciclados y obtenidos de la naturaleza. En las cabañas pueden llegar a hospedarse hasta siete personas y emplea objetos como una puerta de lavadora a modo de ventana.

"Yo quería construir un sitio en el campo y minimizar el impacto al medio ambiente", dice el constructor Sam Baxter.

Sam lleva seis años, él se encarga de recoger el material desechado por otros y hacer pequeños iglú. Cualquier cosa puede ser útil "si lo vas buscando puedes encontrar maravillas por la calle o lo compras de segunda mano", añade Sam.

Al camping acuden turistas buscando paz y tranquilidad "me encanta estar aquí en pena naturaleza, un lugar fantástico para vivir" afirma un turista. Un lugar ne le que no hay sitio para la tecnología.