La localidad navarra de Tafalla, que fue la más afectada por la riada del río Cidacos, va recuperando poco a poco la normalidad gracias al trabajo de bomberos, fuerzas de seguridad y brigadas de vecinos que están siendo ayudados por voluntarios llegados de muchas localidades de Navarra.

Esta "ola de solidaridad" que ha llevado a cientos de voluntarios a Tafalla, está ayudando a los bomberos a retirar de las calles los escombros y la multitud de objetos que las aguas y el lodo sacaron de viviendas, garajes y locales comerciales de la localidad.

El Ayuntamiento pidió una pequeña excavadora para sacar el lodo y los objetos embarrados de comercios, locales y garajes, y son ya cuatro las que han llegado a Tafalla para trabajar destinteresadamente en estas labores, ha explicado este miércoles el alcalde de la localidad, Jesús Arrizubieta, quien no duda en referirse a la parte de la ciudad más afectada como "zona cero".

La AEMET desmiente al alcade de Tafalla: "Sí se avisó de la alerta"

En la residencia San Francisco Javier, que resultó inundada por la riada, se trabaja en recuperar la lavandería y las cocinas, que siguen sin funcionar, al igual que los ascensores. Este martes se pudo llevar a las personas mayores que viven en la residencia alimentos y se confía en recuperar la normalidad a lo largo de esta jornada.

Mientras, los vecinos se hacen dos preguntas: ¿se avisó a tiempo de lo que iba a pasar?, ¿estaba limpio el cauce del río? El alcalde niega haber recibido ningún aviso, mientras que la AEMET elevó ese mismo día la alerta de amarilla a naranja.

Pese a todo, la previsión era de que cayeran 40 litros por metro cuadrado y cayeron cuatro veces más.