Los accidentes en la carretera con animales suelen ser frecuentes al atardecer o por la noche. Muchos animales quedan cegados por los focos de los coches y se quedan paralizados en la calzada sin saber qué hacer. En muchas ocasiones la colisión es inevitable con graves consecuencias para los ocupantes del vehículo.

Burgos es la provincia española con mayor número de accidentes por colisión con animales.

En caso de tener un accidente con un animal, lo primero es identificar si se trata de uno salvaje o doméstico.

Si el animal pertenece a una especie cinegética, la culpa será siempre del conductor excepto en dos casos: que la Administración no haya señalizado correctamente la vía o que el accidente se produzca durante una acción colectiva de caza mayor o durante las 12 horas posteriores.

Los reflejos del conductor en estos instantes críticos son fundamentales para evitar el accidente o que este no sea muy grave en caso de producirse.

Por comunidades, Castilla León, Galicia y Cataluña son las que registran mayor siniestralidad con animales cinegéticos.