Hasta los 31 grados han llegado en Valencia. La temperatura se hacía notar en el ambiente general con terrazas abarrotadas para comer y merendar.

Paseos al lado del mar y dentro. El trasiego era continuo y para muchos no era la primera caminata. Las imágenes veraniegas incluían colchonetas, bañadores y baños. Pocos eran los atrevidos, el agua estaba a una temperatura de 14 grados. Boca arriba o boca a bajo había a quien le bastaba con tomar el sol. Siempre protegidos de los rayos con crema o con lo que se pille.

La sorpresa de este buen tiempo anticipado ha impedido la operación bikini.