Los vecinos han logrado paralizar el desahucio de Miguel y Merche de la casa en la en la que vivían en Premià de Mar, en Barcelona, y se pospone para el próximo 31 de julio.

Más de 200 personas se han concentrado frente a la vivienda para impedir el desahucio del matrimonio por un impago de alquiler que tenían pendiente.

Los inquilinos subrayan su intención de hacer frente a las deudas tan pronto como puedan y reclaman que se suspenda el desahucio hasta que tengan una alternativa habitacional real.

El gran número de personas concentradas frente a la vivienda ha sido crucial para la paralización del desahucio y ahora se dirigen al Ayuntamiento de Premiá de Mar para continuar con las protestas.

Los inquilinos llevan tres meses sin pagar el alquiler por incapacidad económica porque Merche no consigue un trabajo y Miguel solo encadena contratos temporales.

La pareja tenía contrato de alquiler hasta febrero pero la propietaria del piso les demandó por impago y no quiere negociar.