Coronavirus

Las multas por no llevar la mascarilla obligatoria frente el coronavirus: de 600 a 30.000 euros

A partir de este jueves ya es obligatoria el uso de la mascarilla en espacios cerrados y en la calle cuando no se puede garantizar la distancia de dos metros. Las multas por no llevarla varían entre los 600 y los 30.000 euros.

Las multas por no llevar la mascarilla obligatoria frente el coronavirus: de 600 a 30.000 euros

Publicidad

Desde hoy ya es obligatorio el uso de mascarillas en espacios cerrados y en la vía pública, siempre que no sea posible garantizar la distancia de dos metros para evitar contagios por coronavirus.

La nueva orden ministerial dictada por Sanidad busca cortar la cadena de contagios de la COVID-19 y, tras comprobar que el suministro de mascarillas está garantizado en España, han tomado esta decisión.

Durante estos primeros días, los agentes y fuerzas de seguridad no multarán a los ciudadanos que no la lleven, ya que su labor será pedagógica, recordando la obligación de su uso.

Pero pasados los primeros días, los agentes comenzarán a multar a todo aquel que no la lleve puesta. Y las multas, en función de si hay reincidencia o resistencia a la autoridad, pueden ir de 600 a 30.000 euros.

Hay que recordar que todo aquel que salga a hacer deporte no estará obligado a llevarla, pero deberá llevarla consigo para poder ponerse la mascarilla una vez termine de realizar el ejercicio.

Publicidad

Figuras de Playmobil

Los juguetes ya no son solo para niños: ¿Quiénes son los 'kidults'?

La forma de entender la edad está cambiando, y con ella también las fronteras entre lo que se considera propio de un niño y lo que se espera de un adulto. En un contexto en el que la nostalgia se convierte en una poderosa herramienta de consumo, cada vez más personas encuentran en sus antiguas aficiones una forma de entretenimiento.

Imagen de dos hamacas en una playa

Inteligencia Artificial para evitar ahogamientos en la playa: "Multiplicamos por 25 la capacidad del ojo humano en análisis y detección"

Tres playas catalanas cuentan con un sistema de inteligencia artificial para detectar ahogamientos. Es un sistema de visión que analiza y detecta patrones de compatibles con un ahogamiento.