Andalucía
Grazalema se abre al turismo tras los temporales y garantiza una Semana Santa segura
Tras meses de esfuerzo vecinal, Grazalema vuelve a la normalidad y anima a los visitantes a descubrir su entorno en Semana Santa. El municipio gaditano deja atrás los daños de las borrascas y reabre al turismo con ocupaciones cercanas al 80%.

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El municipio de Grazalema, uno de los enclaves más emblemáticos de la Sierra de Cádiz, afronta esta Semana Santa con un mensaje claro: está preparado, es seguro y quiere volver a recibir visitantes. Tras varios meses marcados por las intensas borrascas de finales de enero y principios de febrero, el pueblo ha logrado recuperarse gracias al esfuerzo conjunto de vecinos, comerciantes y administraciones.
Calles afectadas, infraestructuras deterioradas y pérdidas económicas fueron algunas de las consecuencias que obligaron a los habitantes a volcarse en tareas de reparación. Sin embargo, lejos de quedarse paralizado, Grazalema ha demostrado una notable capacidad de resiliencia. Durante semanas, los vecinos trabajaron intensamente para restaurar la normalidad, apoyados también por muestras de solidaridad llegadas desde distintos puntos, en forma de donaciones de alimentos y materiales.
Ahora, con la llegada de la Semana Santa, el municipio quiere transformar ese apoyo en visitas. El turismo, clave para la economía local, se presenta como una oportunidad para reactivar la actividad y mirar al futuro con optimismo. Desde el propio Ayuntamiento y el tejido empresarial se insiste en que el destino está en perfectas condiciones para acoger a viajeros, senderistas y amantes de la naturaleza.
Y es que el turismo poco a poco está comenzando a reactivarse. Según un estudio realizado por Turismo Grazalema-Benamahoma tras consultar a hoteles y casas rurales de la zona, la ocupación de alojamientos se sitúa en torno al 80%, aunque los días más importantes —del Jueves Santo al Domingo de Resurrección— se superan incluso el 85% de ocupación. Además, el perfil del visitante es variado: predominan los turistas nacionales, que representan aproximadamente el 60%, pero también destaca una importante presencia internacional, con cerca del 40%. Aunque estos datos son positivos, todavía se sitúan por debajo de los niveles habituales de años anteriores.
Aun así, el mensaje desde el municipio es claro: Grazalema está lista para recibir visitantes. “La mejor manera de ayudarnos ahora es venir”, ha insistido el alcalde, destacando que el apoyo ya no pasa por donaciones, sino por apostar por el destino. La respuesta de los vecinos ha sido clave, demostrando una gran fortaleza para tener todo listo de cara a estas fechas.
El atractivo natural de la zona también juega a favor. El Parque Natural Sierra de Grazalema vuelve a abrir poco a poco sus senderos más emblemáticos, como el Torreón (el pico más alto de la provincia) o el Pinsapar, además de más de ocho kilómetros de caminos municipales ya operativos. Incluso la popular ruta del río Majaceite podría estar disponible en breve.
Aunque algunos alojamientos registran menos reservas de lo habitual, otros comienzan a notar una recuperación progresiva. En cualquier caso, Grazalema afronta esta Semana Santa con optimismo, confiando en que sus calles vuelvan a llenarse y en que el turismo contribuya a cerrar una etapa difícil.
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