Crisis de Ceuta

Empresarios de Ceuta denuncian miedo e inseguridad tras la llegada masiva de migrantes: "Las trabajadoras tienen pánico a salir a la calle"

Los empresarios de Ceuta aseguran que la situación ha alterado la actividad de sus negocios y la vida cotidiana de sus trabajadores. Relatan episodios de inseguridad y reclaman al Gobierno mayor protección y coordinación.

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La situación en Ceuta ha generado preocupación entre algunos empresarios y vecinos tras la llegada masiva de migrantes a la ciudad. José Ernesto González Rivas, empresario ceutí con negocios en los sectores de limpieza, hostelería y promoción inmobiliaria, asegura que el miedo se ha instalado entre parte de sus trabajadores, especialmente entre las mujeres que comienzan o terminan su jornada cuando todavía es de noche. "Los trabajadores viven atemorizados", afirma. Según relata, algunas empleadas han dejado de acudir solas a sus puestos de trabajo a primera hora de la mañana y otras han modificado sus horarios por temor a salir a la calle.

Una de sus trabajadoras ha denunciado un intento de agresión sexual

Uno de los episodios que más preocupación ha generado entre los trabajadores de su cafetería habría ocurrido hace aproximadamente una semana. Según el testimonio del empresario, una empleada que regresaba a casa después de cerrar el establecimiento sufrió un intento de agresión sexual por parte de un hombre al que identifica como migrante subsahariano. La trabajadora, según su relato, comenzó a gritar y a defenderse, lo que provocó que algunos vecinos se asomaran a las ventanas. El individuo habría huido del lugar. El empresario asegura que existe una denuncia y que la mujer habría reconocido posteriormente a uno de los individuos que aparecían en imágenes relacionadas con la situación en la ciudad.

"Las mujeres tienen miedo de salir a trabajar"

El empresario asegura que la preocupación no se limita a este caso. Afirma que algunas trabajadoras de su empresa de limpieza, que comienzan su jornada a primera hora de la mañana, sienten miedo de desplazarse solas. "Hay personas que empiezan a trabajar a las seis de la mañana y todavía es de noche. Tienen miedo de salir a la calle", sostiene. Su socio, Mariano Llorente, coincide con esta percepción y asegura que incluso algunos familiares están acompañando a las trabajadoras en sus desplazamientos. Como consecuencia, explican, algunos servicios que tradicionalmente se realizaban a primera hora se han retrasado hasta que hay más gente en las calles. Los dos empresarios insisten en que su preocupación principal no es económica, sino la seguridad de trabajadores, familias y menores.

Críticas a la gestión del Gobierno

Durante su intervención, ambos empresarios cargan contra la actuación del Gobierno y consideran que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad se encuentran "con las manos atadas". También cuestionan la coordinación de las distintas administraciones y organizaciones que están interviniendo en la atención a los migrantes y reclaman una respuesta que, a su juicio, permita recuperar la normalidad en las calles.Los empresarios consideran además que la situación está generando un importante desgaste emocional entre los vecinos. "Están los ánimos crispados, está la gente triste, está la gente alicaída", afirma José Ernesto González.

Dinero y oro

Este mismo empresario asegura que muchos migrantes han llegado a nuestro país con ingentes cantidades de dinero. En la primera semana de avalancha, él mismo recogió de sus establecimientos, cafeterías, la mayoría, billetes de 500 euros, que no se veían antes de la entrada masiva y que tuvo que ingresar directamente en el banco. Asegura también que los establecimientos de cambio de moneda y compra de oro están llenos y soportan colas por parte de, sobre todo, ciudadanos subsaharianos, que exigen cambiar oro y diamantes.

Reclaman seguridad y protección para los vecinos

José Ernesto González, y Mariano Llorente, aseguran que Ceuta ha sido históricamente una ciudad caracterizada por la convivencia entre personas de distintas comunidades y religiones: católica, musulmana, e hindú, principalmente. De hecho, recalcan que entre sus propios trabajadores hay personas de diferentes orígenes y confesiones y que mantienen una relación "estupenda" con ellos.Por ello, diferencian entre esa convivencia habitual y la situación que, según su percepción, se ha producido tras la llegada masiva de migrantes."Queremos vivir como hemos vivido siempre. Queremos que nuestros hijos y nuestras mujeres estén protegidos", resume José Ernesto. Los empresarios reclaman al Ejecutivo una mayor presencia institucional, una coordinación efectiva de los servicios de seguridad y una respuesta que permita recuperar la tranquilidad en la ciudad.

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