Navarra

Cae una red criminal que usaba la estafa del CEO simulando que era un alto cargo de la Iglesia

Hay cuatro detenidos y tres investigados tras rastrear una compleja red de blanqueo con ramificaciones en Toledo, Cuenca y Bélgica.

Cae una red criminal que usaba la estafa del CEO simulando que era un alto cargo de la Iglesia

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La técnica del Falso Ceo, hacerse pasar por un alto directivo de una empresa para estafar a compañías por vía telemática, era el modus operandi de una red criminal desarticulada por la Guardia Civil. En una llamada en la que uno de los delincuentes simulaba ser un alto responsable del ámbito eclesiástico trató de obtener una transferencia de 8.100 euros de una empresa navarra.

A diferencia de los ataques informáticos masivos y automatizados, este grupo realizaba una labor previa de inteligencia sobre sus víctimas. En el caso que activó la alarma en Navarra, los estafadores se hicieron pasar telefónicamente por un alto cargo de una institución eclesiástica.

Aprovechando la supuesta relevancia del interlocutor, generaron una falsa sensación de urgencia y legitimidad. Los delincuentes convencieron al personal de la empresa afectada de la necesidad de abonar de forma inmediata 8.100 euros destinados, teóricamente, al pago de servicios editoriales. La clave del éxito inicial del grupo fue el conocimiento detallado del funcionamiento interno de la entidad, lo que hizo que la comunicación resultara plenamente creíble para el empleado que recibió la llamada.

Suplantaban a líderes religiosos para vaciar cuentas de empresas con éxito

La trama comenzó a desmoronarse tras la denuncia presentada en la oficina de Atención al Ciudadano de la Guardia Civil en Estella. La víctima relató cómo, tras recibir la llamada desde un número oculto, realizó varios intentos de transferencia. Aunque una primera entidad bancaria bloqueó la operación, el dinero finalmente salió hacia una cuenta extranjera. Lo que terminó de delatar a los criminales fue su propia ambición: al solicitar una segunda transferencia inmediata, la víctima sospechó y verificó la falsedad de la petición.

Los especialistas en delitos tecnológicos de la Guardia Civil iniciaron entonces un minucioso rastreo del rastro digital y financiero. Las pesquisas llevaron a los agentes hasta la provincia de Toledo, centro de operaciones de la célula en España, aunque se detectaron conexiones operativas en Cuenca y ramificaciones internacionales en Bélgica, donde el grupo mantenía cuentas bancarias para el desvío de los fondos estafados.

Bajo autorización judicial, se llevó a cabo un registro en una vivienda de Toledo que funcionaba como nodo logístico. Allí, los agentes sorprendieron a cuatro de los integrantes a los que se les intervino documentación bancaria, tarjetas SIM, DNIs y pasaportes falsos y una pistola detonadora.

Su avaricia les condenó

El operativo culminó con la detención de cuatro personas: dos mujeres colombianas (26 y 22 años) y dos varones de nacionalidad brasileña y venezolana (23 y 24 años). Además, otras tres personas (dos mujeres brasileñas y un varón dominicano) están siendo investigadas por su presunta colaboración en la red.

A los siete implicados se les imputan delitos de estafa, blanqueo de capitales, usurpación de estado civil, falsificación de documento público y pertenencia a grupo criminal. Tras pasar a disposición del Juzgado de Guardia de Illescas (Toledo), la autoridad judicial ha dictado medidas cautelares, incluyendo la obligación de comparecer cada quince días en sede judicial.

Con esta operación, la Guardia Civil no solo ha recuperado parte del dinero y bloqueado 1.159 euros en cuentas, sino que ha neutralizado una estructura capaz de suplantar identidades de alto nivel para comprometer la seguridad financiera de las empresas españolas.

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