El coronel jefe de la Comandancia de Almería, Arturo Prieto Bozec, ha ratificado este viernes ante el jurado popular que juzga a Ana Julia Quezada, única acusada por el asesinato del niño Gabriel Cruz, que la búsqueda del menor costó 200.203,38 euros, en una valoración de "mínimos".

Bozec ha manifestado que este tipo de servicios supuso una "implicación de un montón de unidades diferentes, con circunstancias de búsqueda, el hecho de ser un niño y tener movimientos más imprevisibles, implica más personal, más tiempo implica más personal también".

Ha reiterado el "importante" número de personal e indicado que este informe es de "mínimos, el mínimo coste y en base a cantidades fácilmente justificables"."Habría otros conceptos que se podrían contemplar pero difícilmente cuantificables", ha apostillado, precisando que la intención es que fuera "muy objetivo".

De esta forma, se ha tenido en cuenta el tiempo invertido por el personal a razón de una jornada laboral de siete horas y media, los gastos de alojamiento y manutención, de acuerdo a lo que menos cobra cada guardia según su escala. También se recogen las indemnizaciones por servicios, el consumo de vehículo de combustible, pero no su uso y mantenimiento, algo que sí se ha tenido en cuenta en los helicópteros, y también los de combustible de dos pequeñas embarcaciones.

Por último, se incluyen gastos de cuadras y perreras para canes y caballos. Sin embargo, no se ha tenido en cuenta el lucro cesante o posible pérdida de seguridad en la zona por "enfocar todos los servicios en la búsqueda e investigación en lugar de a servicios de prevención".

Ana Julia permaneció unas tres horas en la finca en la que mató a Gabriel

Ana Julia permaneció unas tres horas en la finca de Rodalquilar, en Níjar (Almería) en la que mató al pequeño el 27 de febrero del año pasado, según los datos telefónicos recopilados por la Guardia Civil durante la investigación del caso. Así lo han manifestado dos agentes de este cuerpo, entre ellos un capitán que participó en el caso de Diana Quer, que han indicado que se solicitaron todos los datos asociados al número y terminal de la acusada, de los que salieron unas tablas con todas las llamadas entrantes, salientes, SMS y la antena telefónica a la que estuvo conectado el dispositivo.

Ha señalado que tras realizar una aproximación matemática de las zonas de conexión, se hizo un estudio sobre el terreno con 36 terminales similares a los de la acusada, con muestras reales sobre el terreno para averiguar por dónde pasó "con más fidelidad" el día en el que se cometió el crimen.

Han precisado que por la mañana estuvo en Campohermoso, Níjar, y que de allí fue sobre las dos de la tarde a la casa de Las Hortichuelas Bajas, también en Níjar, de la abuela de Gabriel, donde la última conexión a su teléfono tuvo lugar sobre las 15:46:45 horas. La siguiente conexión ya fue en Rodalquilar, a unos diez minutos de su punto de partida, donde a las 18:55:48 horas recibió una llamada del padre de Gabriel, que era su pareja en ese momento.