sigue fuera de control

Federico Grillo, jefe de Emergencias de Gran Canaria: "El ser humano no es capaz de detener estas tormentas de fuego"

Las tareas de extinción del incendio de Gran Canaria se han vuelto extremadamente complicadas por varios factores. La altura de las llamas, que superan los 50 metros, la escasez de medios y el complicado acceso a la zona, son algunos de ellos.

nueva incendio

Publicidad

La zona que se está calcinando en el incendio de Gran Canaria se le considera el pulmón verde de la isla. Se trata del parque natural de Tamadaba, considerada reserva de la biosfera.

Las inmensas columnas de humo que alcanzan los 50 metros de altura y las llamas que saltan de árbol en árbol complican las tareas de extinción.

Los especialistas explican que está fuera de capacidad, esto esto significa que no se puede atajar ni por aire ni por tierra. Otro de los problemas a los que se enfrentan es el acceso a la zona. La única vía es a través de esta carretera que no tiene salida. Los servicios de extinción pueden quedar atrapados.

"Tamabada tiene un único acceso que ahora mismo está cerrado por el propio fuego y meter allí medios es un auténtico suicidio", explica Federico Grillo, jefe de Emergencias

En el suroeste del incendio a los técnicos les preocupa lo que se conoce como zonas de hombre muerto.

Publicidad

Juicio del caso conocido como Simione

Uno de los detenidos por el narcotúnel ceutí niega estar vinculado al transporte de 3 toneladas de cocaína en el Simione

La Audiencia de Pontevedra, en su sede de Vigo, ha sido el escenario del colofón final de un juicio en el que cinco hombres se enfrentan a una suma de 56 años de prisión por intentar introducir 2.866 kilos de cocaína en nuestro país.

El perro del Servicio Cinológico fue clave para localizar un doble fondo en un vehículo inspeccionado

El olfato de 'Coca' destapa más de 100.000 euros en droga en un control de la Guardia Civil en La Rioja

El perro del Servicio Cinológico fue clave para localizar un doble fondo en un vehículo inspeccionado en la N-232, donde se ocultaban miles de dosis de estupefacientes.