Bronca entre recién casados

Batalla campal el día de su boda en Ourense: una infidelidad en el baño, una vajilla rota y 40.000 euros en regalo

Los recién casados comenzaron la pelea a la que luego se sumaron más parientes. Al final tuvo que ir la Guardia Civil.

Alianzas matrimoniales

Alianzas matrimoniales en una imagen de archivo pixabay

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"Amores reñidos son los más queridos" dice el refrán. Los hechos parecen más propios de una tragicomedia que no de la vida real y el que prometía ser el día más feliz de sus vidas acabó por convertirse en una pesadilla. El mismo día de su boda se liaron en una batalla campal.

El banquete de boda se celebró en una casa rural en Gomesende (Ourense), concretamente en A Casa da Tulla. La pelea habría comenzado según publica La Región de Ourense por un acuerdo prematrimonial que ahora el novio no quería cumplir. Al parecer, la novia de origen colombiano pidió a su recién marido 40.000 euros de los regalos de boda, pero él se negó. La discusión fue ganando intensidad y al final lo que era una disputa de dos se acabó convirtiendo en una bronca a la que también el resto de parientes se fue sumando.

Según la misma fuente llegaron a producirse "agresiones verbales y físicas" hasta el punto de que en el lugar se personó la Guardia Civil, aunque cuando llegaron la pelea ya había terminado. Fueron los responsables de la organización del evento los que avisaron de la pelea a las autoridades.

Según los responsables de la casa rural "no hubo daños materiales en la casa" ya que cuando se comenzó a romper la vajilla, los protagonistas estaban en una carpa instalada en el exterior. Además, añadieron que los platos y cristalería rota pertenecían a la empresa de cáterin que la pareja contrató.

Finalmente la cosa no fue a más y las familias implicadas decidieron no presentar denuncia, incluso "el padre del novio se ofreció a hacerse cargo" de los desperfectos. También se indica en La Región de Ourense que la familia de él pidió a sus invitados que no entregasen dinero en metálico al novio como regalo. Además, la novia habría confesado que había bebido mucho y que incluso habría protagonizado entre tanto revuelo "un rápido desahogo carnal" con uno de los empleados. Habría dicho a sus amigos que no sentía nada por su recién marido y que el divorcio estaba ya en manos de su abogado. Pero el marido no querría separarse.

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