Criptosporidiosisz

Aumentan las infecciones en Europa por criptosporidiosis sobre todo en turistas llegados de España

La criptosporidiosis es un virus estomacal potencialmente grave presente en algunas comidas o en agua contaminada.

Recreación intestino

Recreación intestinoPixabay

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Irlanda y Reino Unido han notificado un incremento considerable de infecciones entre sus ciudadanos de criptosporidiosis, especialmente entre las personas que veranearon en España.

El pasado mes de octubre la Agencia de Salud y Seguridad de Irlanda señalaba en concreto a Salou, Tarragona, como uno de los focos de contagio y recomendaban "extremar las precauciones" a aquellas personas que estuviesen pensando en viajar al extranjero.

Este aviso se suma a la investigación preliminar con datos en Reino Unido entre agosto y octubre y en los que se pone de manifiesto que un 46% de dichos contagios había viajado a nuestro país.

¿Qué es criptosporidiosis?

Se trata de un virus estomacal potencialmente grave presente en algunas comidas o en agua contaminada. La enfermedad causa diarreas acuosas y molestias gastrointestinales que en un principio solo revisten gravedad en los niños pequeños y en pacientes inmunodeprimidos donde puede resultar letal.

La higiene de las manos y las precauciones con los alimentos y el agua pueden ayudar a evitar el contagio.

Consejos

La Agencia de Salud y Seguridad de Irlanda asegura que en Europa en agosto y septiembre ha habido un aumento generalizado de la criptosporidiosis y da una serie de consejos para las personas que van a viajar a un país con casos activos:

  • Lávese las manos frecuentemente con agua limpia y jabón
  • Comprobar si el agua del grifo está tratada
  • Si no está seguro, evite beber agua del grifo siempre que sea posible
  • No usar hielo en las bebidas
  • Si no se está seguro con el agua no cepillarse con ella los dientes
  • No meterse en una piscina si no se cumplen las medidas de higiene
  • Ducharse siempre después de nadar en el mar o la piscina
  • Si tiene diarrea, no entre en las piscinas durante dos días después de que los síntomas hayan desaparecido
  • No dejar a los bebés bañarse en la piscina con pañales normales

El brote más fuerte del que se tiene constancia fue el que se dio en Zaragoza el pasado mes de septiembre cuando se produjeron 468 infecciones por la presencia de un protozoo (ooquistes crypstosporidium) en el agua del río Queiles.

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