ROPA

Hasta 13 centímetros de diferencia en la misma talla: el caos de las tallas que afecta a nuestra autoestima

La diferencia de tallaje, según un estudio de la OCU, tiene consecuencias en el medio ambiente y puede provocar insatisfacción con nuestro cuerpo.

13 centímetros de diferencia en ropa de la misma talla

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En demasiadas ocasiones, nos llevamos este disgusto en el probador. Comprobamos que no conseguimos atarnos una prenda de nuestra talla. Según la OCU, la misma talla, dependiendo de la firma, puede tener una diferencia de hasta 13 centímetros.

A Blanca no le ha entrado el pantalón que se probaba. Nos asegura que es un problema muy común. Otro chico explica que, muchas veces, se compra su talla y cuando se la prueba en casa descubre que realmente no es la que necesitaba. De ahí que la Organización de Consumidores y Usuarios reclame una unificación de tallas. Algo que en los comercios ven complicado. Iratxe de Guinea, de Gili Gili, nos comenta que cada marca es de un sitio y en cada lugar las tallas varían. "Los holandeses son más grandes y necesitan tallas más grandes y en Italia son más pequeños luego las necesitan más pequeñas", añade.

Descubrir que nuestra talla no nos vale puede generarnos un sentimiento de insatisfacción con nuestro cuerpo. Lo preguntamos en la calle y varias jóvenes nos confirman que les hace dudar de su cuerpo. Aseguran que les hace sentir mal. Les hace pensar que han adelgazado o engordado. En definitiva, "te chafa un poco", concluyen. Y esto puede derivar en trastornos alimentarios. Una de ellas nos subraya que comenzó una dieta tras ver que la ropa no le entraba. "Traté de perder peso", nos confiesa.

De ahí que la labor del pequeño comercio sea fundamental. Javier Olmo Olañeta, de la tienda de moda Olañeta, nos indica que ellos, por la experiencia, pueden saber qué talla nos va. "En función del fabricante, el país de origen y del ojo clínico que podamos tener", concluye.

Algo que no nos da internet y que multiplica la compra. Precisamente, en el Casco Viejo de Bilbao nos cruzamos con una chica con un paquete que contiene un pedido de ropa. Nos confiesa que en la web suele comprar dos tallas para asegurarse que algo de lo que adquiere le sienta bien. Lo que no, lo devuelve. Esta costumbre, muy extendida, provoca una mayor contaminación en el medio ambiente. La unificación de tallas nos es sencilla, aunque nos sentaría mejor.

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