GAFAS DE SOL

Llevar gafas de sol "malas" no solo no protege, puede hacer justo lo contrario: dañar los ojos, sobre todo en verano

Qué debes mirar al comprar gafas de sol para proteger bien los ojos en verano. Una optometrista nos da las claves.

Qué debes mirar al comprar gafas de sol para proteger bien los ojos en verano

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Con la llegada del calor las gafas de sol se convierten casi en una prenda más del armario. En mercadillos, tiendas de moda e incluso a pie de calle se consiguen modelos a pocos euros, y muchos acaban comprándolos sin mirar más allá del diseño. El problema es que si las lentes no reúnen las condiciones mínimas de calidad, el ojo no solo no está protegido frente al sol, sino que queda aún más expuesto.

Un equipo de Antena 3 Noticias ha entrevistado a una optometrista que advierte del principal riesgo: la "falsa seguridad". Al oscurecer el campo de visión, la pupila se dilata y deja entrar más luz. Si esos cristales no filtran adecuadamente la radiación ultravioleta, la cantidad de rayos que llega al interior del ojo aumenta y puede favorecer daños en la córnea, el cristalino o la retina. A largo plazo, recuerda, una exposición continuada sin protección adecuada se ha relacionado con problemas como cataratas o lesiones en la superficie ocular.

La especialista insiste en que no basta con que la gafa "oscurezca" o lleve un logo genérico en la patilla. Lo importante es que cumpla la normativa, que cuente con un filtro UV fiable y con una categoría de filtro adecuada al uso: no es lo mismo conducir que pasar el día en la playa o en alta montaña. Algunas lentes tintadas de baja calidad, añade, pueden provocar distorsiones, deslumbramientos o fatiga visual al cabo de pocas horas.

En la conversación con Antena 3 Noticias, la optometrista llega a subrayar que, en caso de duda, es preferible no usar gafas de sol a llevar unas que no reúnen las condiciones mínimas. Sin ese oscurecimiento artificial, la pupila se mantiene más cerrada y el ojo se "protege" de forma natural; con gafas inadecuadas, en cambio, se abre y deja pasar radiación sin filtrar.

Por todo ello, recalca la importancia de acudir a centros especializados a la hora de comprar unas gafas de sol. Allí se puede comprobar el nivel real de protección, elegir el tipo de lente más adecuado para cada persona y, si hace falta, graduarlas. Recuerda además que los niños son especialmente vulnerables y que, en su caso, unos cristales de mala calidad pueden resultar aún más dañinos. Su mensaje es sencillo: las gafas de sol no son solo estética; elegir bien dónde y cómo se compran es cuidar la salud de los ojos.

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