La sombra de la injerencia rusa vuelve a planear sobre el gobierno de Trump. Ahora el problema es la presunta retirada de un topo, que la CIA tenía en el Kremlin, que teóricamente tenía acceso directo a Putin.

Se trata de Oleg Smolenkov. La última vez que se le vio estaba de vacaciones en Montenegro. Esto fue hace dos años. A partir de ahí despareció. Por lo que gobierno ruso entonces abrió una investigación por su desaparición, ya que era un funcionario del Kremlin.

Pero según un medio norteamericano, se trataba de un espía americano que fue clave para demostrar la injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016. Por eso, según cuenta la prensa americana cuenta que la CIA decidió poner a salvo a su preciada fuente. Se temía que Trump y su buena sintonía con los rusos, pudiera desenmascarar al mejor topo de los servicios secretos estadounidenses.

El gobierno ruso por su parte se ha tomado a broma la noticia, aunque admite que trabajó en el Kremlim. Pero niega que tuviera acceso directo a Putin.