El capitán del vuelo ET302 de Ethiopian Airlines, Yared Getachew, no entrenó con el simulador de vuelo del modelo Boeing 737 MAX 8 antes del accidente aéreo que acabó con la vida de 157 personas minutos después de despegar del aeropuerto de Adís Abeba el 10 de marzo, según ha contado un piloto compañero del fallecido.

Yared, de 29 años, iba a someterse a finales de marzo a un curso formativo de refresco, según ha explicado a Reuters su compañero, dos meses después de la aerolínea Ethiopian Airlines recibiera el primero de los simuladores del modelo Boeing 737 MAX 8.

El avión siniestrado en Etiopía el 10 de marzo es el mismo modelo que se precipitó en el mar de Java unos 20 minutos después de haber despegado del aeropuerto de Yakarta, causando la muerte de las 189 personas que iban a bordo. Los dos accidentes en un periodo de tiempo tan corto con un modelo tan moderno han llevado a una de las mayores investigaciones en materia de seguridad aérea, centrándose las indagaciones en el nuevo sistema de automatización para la estabilización que incorpora el 737 MAX y en si los pilotos comprendían adecuada su funcionamiento y sabían gestionarlo.

En los dos accidentes, los pilotos perdieron el control de la aeronave minutos después de haber despegado y estuvieron esforzándose para tratar de estabilizarla y evitar que se precipitara, sin llegar a conseguirlo. El modelo MAX, que entró en servicio hace dos años, está dotado de un nuevo sistema automático para evitar la entrada en pérdida, llamado Sistema de Aumento de las Características de Maniobra (MCAS), que se activa cuando detecta que el morro de la aeronave se eleva demasiado y hace que el avión rectifique esa elevación.

Teniendo en cuenta los datos de los últimos minutos de vuelo, algunos expertos han apuntado a la posibilidad de que este sistema estuviera actuando para bajar el morro del avión y los pilotos estuvieran maniobrando para mantener la aeronave sin descender, sin tener conocimiento de que el sistema estaba actuando